Esa extraña sensación me recorre todo el cuerpo...
me siento sobre tu alma, te mastico en silencio, observo tus imperfecciones cosmicas del cerebro y se me escapa media vida trás tu vuelo, despareja tambaleo entre decirte que siento y guardarlo en algún bolsillo que te sobre. Si te persigo no es de conciente, no sé manejar los miedos y me estrangulan los pies colgando de tu fría soledad de viento y me someto...A la nada que es estar con vos y sola amandote, sigo inmensamente feliz de estarme sometiendo
un amor común... un amor distante, frío, un amor de luto un amor enfermizo que enferma, que asfixia, que quema un amor sin vueltas que marea, que lastima cada uña, lastima hasta la espina dorsal y goza un amor descontento que idealiza la felicidad sin alcanzarla, un amor eficaz que mata cada célula del alma que tortura, que penetra, que aniquila un amor lúdico que entretiene que sobrelleva, un amor que alegra dando vida para destruirla un amor residual, inhumano, mutuo. Esos amores que no enamoran y perduran que lastiman y atan, que se vuelven adicción, un simple pero complicado duelo entre sentir y vivir, o vivir dejando de sentir amarte o amarme, una locura pragmática, una deuda, una ruptura un frío en la sien, una bala perdida entre el abismo y mi cuerpo. Amor, amor sincero y podrido una desenfrenada noche de besos y sexos mezclados hasta el alba, una mañana perdida entre quedarme y salirme un amor implantado en la laringe que irrita hasta los tímpanos un amorcito grande y desplegable, un amorsote seco y desprolijo un amor de verano, de otoño, invierno y jamás primaveras de flores, un amor realmente inventado platónico, ilustrado y feo. Un amor con vergüenzas y expensas, un amor sin dinero sin contratiempos, un amor que espera. De esos que solo se sienten una vez en la vida y nunca jamás de nuevo. Esos amores que vale la pena sentir!
La mirada política en el cine contemporáneo.
Hace 3 semanas

