29 octubre 2008

la puta!

El niño proletario

Desde que empieza a dar sus primeros pasos en la vida, el niño proletario sufre las consecuencias de pertenecer a la clase explotada. Nace en una pieza que se cae a pedazos, generalmente con una inmensa herencia alcohólica en la sangre. Mientras la autora de sus días lo echa al mundo, asistida por una curandera vieja y reviciosa, el padre, el autor, entre vómitos que apagan los gemidos lícitos de la parturienta, se emborracha con un vino más denso que la mugre de su miseria. Me congratulo por eso de no ser obrero, de no haber nacido en un hogar proletario. El padre borracho y siempre al borde de la desocupación, le pega a su niño con una cadena de pegar, y cuando le habla es sólo para inculcarle ideas asesinas. Desde niño el niño proletario trabaja, saltando de tranvía en tranvía para vender sus periódicos. En la escuela, que nunca termina, es diariamente humillado por sus compañeros ricos. En su hogar, ese antro repulsivo, asiste a la prostitución de su madre, que se deja trincar por los comerciantes del barrio para conservar el fiado. En mi escuela teníamos a uno, a un niño proletario. Stroppani era su nombre, pero la maestra de inferior se lo había cambiado por el de ¡Estropeado! A rodillazos llevaba a la Dirección a ¡Estropeado! cada vez que, filtrado por el hambre, ¡Estropeado! no acertaba a entender sus explicaciones. Nosotros nos divertíamos en grande. Evidentemente, la sociedad burguesa, se complace en torturar al nino proletario, esa baba, esa larva criada en medio de la idiotez y del terror. Con el correr de los años el niño proletario se convierte en hombre proletario y vale menos que una cosa. Contrae sífilis y, enseguida que la contrae, siente el irresistible impulso de casarse para perpetuar la enfermedad a través de las generaciones. Como la única herencia que puede dejar es la de sus chancros jamás se abstiene de dejarla. Hace cuantas veces puede la bestia de dos espaldas con su esposa ilícita, y así, gracias a una alquimia que aún no puedo llegar a entender (o que tal vez nunca llegaré a entender), su semen se convierte en venéreos niños proletarios. De esa manera se cierra el círculo, exasperadamente se completa. ¡Estropeado!, con su pantaloncito sostenido por un solo tirador de trapo y los periódicos bajo el brazo, venía sin vernos caminando hacia nosotros, tres niños burgueses: Esteban, Gustavo, yo. La execración de los obreros también nosotros la llevamos en la sangre. Gustavo adelantó la rueda de su bicicleta azul y así ocupó toda la vereda. ¡Estropeado! hubo de parar y nos miró con ojos azorados, inquiriendo con la mirada a qué nueva humillación debía someterse. Nosotros tampoco lo sabíamos aún pero empezamos por incendiarle los periódicos y arrancarle las monedas ganadas del fondo destrozado de sus bolsillos. ¡Estropeado! nos miraba inquiriendo con la cara blanca de terror oh por ese color blanco de terror en las caras odiadas, en las fachas obreras más odiadas, por verlo aparecer sin desaparición nosotros hubiéramos donado nuestros palacios multicolores, la atmósfera que nos envolvía de dorado color.A empujones y patadas zambullimos a ¡Estropeado! en el fondo de una zanja de agua escasa. Chapoteaba de bruces ahí, con la cara manchada de barro, y. Nuestro delirio iba en aumento. La cara de Gustavo aparecía contraída por un espasmo de agónico placer. Esteban alcanzó un pedazo cortante de vidrio triangular. Los tres nos zambullimos en la zanja. Gustavo, con el brazo que le terminaba en un vidrio triangular en alto, se aproximó a ¡Estropeado!, y lo miró. Yo me aferraba a mis testículos por miedo a mi propio placer, temeroso de mi propio ululante, agónico placer. Gustavo le tajeó la cara al niño proletario de arriba hacia abajo y después ahondó lateralmente los labios de la herida. Esteban y yo ululábamos. Gustavo se sostenía el brazo del vidrio con la otra mano para aumentar la fuerza de la incisión. No desfallecer, Gustavo, no desfallecer. Nosotros quisiéramos morir así, cuando el goce y la venganza se penetran y llegan a su culminación. Porque el goce llama al goce, llama a la venganza, llama a la culminación. Porque Gustavo parecía, al sol, exhibir una espada espejeante con destellos que también a nosotros venían a herirnos en los ojos y en los órganos del goce. Porque el goce ya estaba decretado ahí, por decreto, en ese pantaloncito sostenido por un solo tirador de trapo gris, mugriento y desflecado. Esteban se lo arrancó y quedaron al aire las nalgas sin calzoncillos, amargamente desnutridas del niño proletario. El goce estaba ahí, ya decretado, y Esteban, Esteban de un solo manotazo, arrancó el sucio tirador. Pero fue Gustavo quien se le echó encima primero, el primero que arremetió contra el cuerpiño de ¡Estropeado!, Gustavo, quien nos lideraría luego en la edad madura, todos estos años de fracasada, estropeada pasión: él primero, clavó primero el vidrio triangular donde empezaba la raya del trasero de ¡Estropeado! y prolongó el tajo natural. Salió la sangre esparcida hacia arriba y hacia abajo, iluminada por el sol, y el agujero del ano quedó húmedo sin esfuerzo como para facilitar el acto que preparábamos. Y fue Gustavo, Gustavo el que lo traspasó primero con su falo, enorme para su edad, demasiado filoso para el amor. Esteban y yo nos conteníamos ásperamente, con las gargantas bloqueadas por un silencio de ansiedad, desesperación. Esteban y yo. Con los falos enardecidos en las manos esperábamos y esperábamos, mientras Gustavo daba brincos que taladraban a ¡Estropeado! y ¡Estropeado! no podía gritar, ni siquiera gritar, porque su boca era firmernente hundida en el barro por la mano fuerte militari de Gustavo. A Esteban se le contrajo el estómago a raíz de la ansiedad y luego de la arcada desalojó algo del estómago, algo que cayó a mis pies. Era un espléndido conjunto de objetos brillantes, ricamente ornamentados, espejeantes al sol. Me agaché, lo incorporé a mi estómago, y Esteban entendió mi hermanación. Se arrojó a mis brazos y yo me bajé los pantalones. Por el ano desocupé. Desalojé una masa luminosa que enceguecía con el sol. Esteban la comió y a sus brazos hermanados me arrojé.Mientras tanto ¡Estropeado! se ahogaba en el barro, con su ano opaco rasgado por el falo de Gustavo, quien por fin tuvo su goce con un alarido. La inocencia del justiciero placer. Esteban y yo nos precipitamos sobre el inmundo cuerpo abandonado. Esteban le enterró el falo, recóndito, fecal, y yo le horadé un pie con un punzón a través de la suela de soga de alpargata. Pero no me contentaba tristemente con eso. Le corté uno a uno los dedos mugrientos de los pies, malolientes de los pies, que ya de nada irían a servirle. Nunca más correteos, correteos y saltos de tranvía en tranvía, tranvías amarillos. Promediaba mi turno pero yo no quería penetrarlo por el ano. —Yo quiero succión —crují. Esteban se afanaba en los últimos jadeos. Yo esperaba que Esteban terminara, que la cara de ¡Estropeado! se desuniera del barro para que ¡Estropeado! me lamiera el falo, pero debía entretener la espera, armarme en la tardanza. Entonces todas las cosas que le hice, en la tarde de sol menguante, azul, con el punzón. Le abrí un canal de doble labio en la pierna izquierda hasta que el hueso despreciable y atorrante quedó al desnudo. Era un hueso blanco como todos los demás, pero sus huesos no eran huesos semejantes. Le rebané la mano y vi otro hueso, crispados los nódulosfalanges aferrados, clavados en el barro, mientras Esteban agonizaba a punto de gozar. Con mi corbata roja hice un ensayo en el coello del niño proletario. Cuatro tirones rápidos, dolorosos, sin todavía el prístino argénteo fin de muerte. Todavía escabullirse literalmente en la tardanza.Gustavo pedía a gritos por su parte un fino pañuelo de batista. Quería limpiarse la arremolinada materia fecal conque ¡Estropeado! le ensuciara la punta rósea hiriente de su falo. Parece que ¡Estropeado! se cagó. Era enorme y agresivo entre paréntesis el falo de Gustavo. Con entera independencia y solo se movía, así, y así, cabezadas y embestidas. Tensaba para colmo los labios delgados de su boca como si ya mismo y sin tardanza fuera a aullar. Y el sol se ponía, el sol que se ponía, ponía. Nos iluminaban los últimos rayos en la rompiente tarde azul. Cada cosa que se rompe y adentro que se rompe y afuera que se rompe, adentro y afuera, adentro y afuera, entra y sale que se rompe, lívido Gustavo miraba el sol que se moría y reclamaba aquel pañuelo de batista, bordado y maternal. Yo le di para calmarlo mi pañuelo de batista donde el rostro de mi madre augusta estaba bordado, rodeado por una esplendente aureola como de fingidos rayos, en tanto que tantas veces sequé mis lágrimas en ese mismo pañuelo, y sobre él volqué, años después, mi primera y trémula eyaculación.Porque la venganza llama al goce y el goce a la venganza pero no en cualquier vagina y es preferible que en ninguna. Con mi pañuelo de batista en la mano Gustavo se limpió su punta agresiva y así me lo devolvió rojo sangre y marrón. Mi lengua lo limpió en un segundo, hasta devolverle al paño la cara augusta, el retrato con un collar de perlas en el cuello, eh. Con un collar en el cuello. Justo ahí. Descansaba Esteban mirando el aire después de gozar y era mi turno. Yo me acerqué a la forma de ¡Estropeado! medio sepultada en el barro y la di vuelta con el pie. En la cara brillaba el tajo obra del vidrio triangular. El ombligo de raquítico lucía lívido azulado. Tenía los brazos y las piernas encogidos, como si ahora y todavía, después de la derrota, intentara protegerse del asalto. Reflejo que no pudo tener en su momento condenado por la clase. Con el punzón le alargué el ombligo de otro tajo. Manó la sangre entre los dedos de sus manos. En el estilo más feroz el punzón le vació los ojos con dos y sólo dos golpes exactos. Me felicitó Gustavo y Esteban abandonó el gesto de contemplar el vidrio esférico del sol para felicitar. Me agaché. Conecté el falo a la boca respirante de ¡Estropeado! Con los cinco dedos de la mano imité la forma de la fusta. A fustazos le arranqué tiras de la piel de la cara a ¡Estropeado! y le impartí la parca orden: —Habrás de lamerlo. Succión— ¡Estropeado! se puso a lamerlo. Con escasas fuerzas, como si temiera hacerme daño, aumentándome el placer. A otra cosa. La verdad nunca una muerte logró afectarme. Los que dije querer y que murieron, y si es que alguna vez lo dije, incluso camaradas, al irse me regalaron un claro sentimiento de liberación. Era un espacio en blanco aquel que se extendía para mi crujir. Era un espacio en blanco. Era un espacio en blanco. Era un espacio en blanco. Pero también vendrá por mí. Mi muerte será otro parto solitario del que ni sé siquiera si conservo memoria. Desde la torre fría y de vidrio . De sde donde he con templado después el trabajo de los jornaleros tendiendo las vías del nuevo ferrocarril. Desde la torre erigida como si yo alguna vez pudiera estar erecto. Los cuerpos se aplanaban con paciencia sobre las labores de encargo. La muerte plana, aplanada, que me dejaba vacío y crispado. Yo soy aquel que ayer nomás decía y eso es lo que digo. La exasperación no me abandonó nunca y mi estilo lo confirma letra por letra. Desde este ángulo de agonía la muerte de un niño proletario es un hecho perfectamente lógico y natural. Es un hecho perfecto. Los despojos de ¡Estropeado! ya no daban para más. Mi mano los palpaba mientras él me lamía el falo. Con los ojos entrecerrados y a punto de gozar yo comprobaba, con una sola recorrida de mi mano, que todo estaba herido ya con exhaustiva precisión. Se ocultaba el sol, le negaba sus rayos a todo un hemisferio y la tarde moría. Descargué mi puño martillo sobre la cabeza achatada de animal de ¡Estropeado!: él me lamía el falo. Impacientes Gustavo y Esteban querían que aquello culminara para de una buena vez por todas: Ejecutar el acto. Empuñé mechones del pelo de ¡Estropeado! y le sacudí la cabeza para acelerar el goce. No podía salir de ahí para entrar al otro acto. Le metí en la boca el punzón para sentir el frío del metal junto a la punta del falo. Hasta que de puro estremecimiento pude gozar. Entonces dejé que se posara sobre el barro la cabeza achatada de animal. —Ahora hay que ahorcarlo rápido —dijo Gustavo. —Con un alambre —dijo Estebanñ en la calle de tierra don de empieza el barrio precario de los desocupados. —Y adiós Stroppani ¡vamos! —dije yo. Remontamos el cuerpo flojo del niño proletario hasta el lugar indicado. Nos proveímos de un alambre. Gustavo lo ahorcó bajo la luna, joyesca, tirando de los extremos del alambre. La lengua quedó colgante de la boca como en todo caso de estrangulación


O. L.

28 octubre 2008

Benedetti

Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
o sea,
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.







Estoy jodida!!! te quiero!!!!!(que melosa aggggggg)

26 octubre 2008

así!!

AY! SI SUPIERÁS LO QUE EH EXTRAÑADO SENTIRME ASÍIIIIIIIIIIIIII


Es como el nudo en la panza antes que llegués,
es como las manos bañadas en sudor cuando me hablás de cerca
es esa cosquilla que me nace desde el pie y se me escapa hasta por las orejas.
Es de todo eso un poco y muchó más lo que siento cuando me besás.



A tu "nn" Mamu y al mio, aveces llegan cuando nadie los espera..................QUE SUERTE!!!

18 octubre 2008

...

Es el destino, que más da?



Es duro el piso, igual te vas a caer...En algún momento talvez.



MÁS QUE UN DESEO


Mas que un deseo
PERFUMA LA NOCHE
NO HACE FALTA DECIR
PORQ FUE
Busco tus OJos
sI eStOy NuBlAdO
Harto de mirar la realidaD LLegar
No se
el mar se mueve en el fondo
No paramos de Reir
te encontrare donde pueda
me llevaras al cielo
perduraras en el aire
mientras te vuelvo un sueño

10 octubre 2008

cosas viejas...

Amor...¿quién sabe qué es?
Y si no es este tu destino? Y si el miedo se metió bajo las uñas de tus pies para ya no esparcirse más?
Como andaremos después de haber bebido de tu cuerpo los dos, de habernos alimentado con tu carne los dos, amor amor, como andaremos?
Esquivando las miradas de desconsuelo, sintiendo que hierve la piel al no vernos y al vernos el mundo colapsa contra los sueños y todo se mezcla sintiendonos nuevos.Ay amor! una vez más, hazlo de nuevo,
llega diciendo que podemos serlo, inventa un misterio desde mi almohada hasta tu cielo y al dormir abrazala a ella para que me recuerdes primero,
¿sabrá esa mujer risueña que soy yo quien te desvela? y cada noche que la aprietas solo para sentir una piel buscás mi fuego? sabrá amor ella todo esto?
No interesa amor que no lo sepa, si somos felices así, dejemos ser felices a los demás...Sigamos el rito del cuál no somos esclavos, sentirnos libres de a rato en rato, sin cadenas que lastimen sabiendo que aqui a tu lado te amo y tú me amas también, es suficiente lo sé.
Esto no será sano pero no sabe a enfermedad,
esto no será correcto pero el infierno es el final de todas formas,
esto no será perfecto pero a nuestro modo lo es,
esto amor, esto es solo lo que necesitamos antes de cada uno volver por su lado.

08 octubre 2008

ME INCLUYO!!!!

A Mamu, Gaby, Ashu, Bruja, Cande, Mary y Lau, gracias de verdad.



Me incluyo en sentarnos al sol a hablar de nada,
me incluyo en la birra y las papas fritas, celebrando hasta los fracasos,
me incluyo en el pensamientos tontos cuando pasan "ellos" y los miramos.
Me incluyo orgullosa en la risa contagiosa,
en los chistes malos, en la busqueda de los lentes "perdidos".
Me incluyo en la joda joda JODA!, en todas, todas.
Me incluyo en estar hasta sin estar, pero con ustedes me incluyo
y aunque aveces no parezca estar, nunca dejen de incluirme, por que aveces yo sola me incluyo.
Gracias.

05 octubre 2008

A vos.....VOS VOS VOS VOS VOS....(que patética soy)

Se me esta haciendo costumbre escribir aqui, escribirte.



¿Me salvás?
Si te pido que aminorés el daño y me saqués de acá, me salvás?Si te suplico que entre tus brazos me des lugar, me salvás?Estoy muriendo lentamente y no logro escapar, te ruego, te pido salvamé ya.Hay tanto miedo trás ese antifaz, hay un solo cuerpo que esta dispuesto a amar,tanto tan poco, nada más y estoy acá...Me salvás?Así lleguemos al fin cuando por fin estemos juntos, y el cielo quiera dormir cuando te acerqués a mi, así todo se cubra de un negro tan gris, te seguiré pidiendo que me saqués de aqui.Aunque no vengas mañana, aunque te alejes de mi, al regresar te esperare aqui, desearia que sintieras mi piel al dormir, me sacarías de este agujero tan ondo?...Cuanto falta para que recurrás a mi?....Una ultima pregunta te haré antes de partir, miramé fijo a los ojos y decime mientrás te beso, decime lo que quiero oír....Me salvás?


me gusta tener mi espacio por que acá grito cuando los otro callan
me gusta mirar tu pierna por que nunca me sentaré sobre ella
me gustan fumarme un pucho por que en cada seca le arranco un segundo a mi vida
me gusta tirarme en una plaza por que el sol no sabe hablar y se calla
me gusta leer por que los demás lo consideran perder el tiempo, pero el tiempo es mio
gusta la cerveza roja por que no se parece a la negra
me gusta la cara de sorpresa de mi vieja cuando rompo mis metas
me gusta la sonrisa de mi sobrina cuando le regalo algo
me gusta la estupidez de mi projimo cuando puedo burlarlos
En cambio, no me gusta ser usada
no me gusta que la gente me señale
no me gusta que no sean sinceros cuando yo soy crudamente sincera
No me gusta que me acusen de errores que aún no he cometido
no me gusta que me olviden por que no soy liviana
no me gusta que me cacen por que no soy carnada
no me gusta que me ignoren por que tengo la voz baja
no me gusta que me corran cuando el aire y el espacio son de todos
no me gusta que me obligen, después de esta vida no hay otra
no me gusta que me apuren, camino sola.
Gracias.




Y me gusta lo que a vos no te gusta, me gustas vos!

03 octubre 2008

"DEBERÍA IMPORTARME, PERO NO"

"entramos en el juego escapando, chocamos las paredes y rompemos las cadenas, nada nos detiene esta vez."




Pasará, ya pasará, este espejismo pasará.



LA DICHA NO ES........UNA COSA ALEGRE



Una rumbita se armó,
una fea carcajada.
Incombustible no sos,
cómo bancás ese infierno?
Soñás la hoguera donde siempre
sos la leña.
Cuánto tiempo más vas a estar
esclavizado así,
refugiado en tu soledad?
Estás hundido a fondo,
a fondo...
Estás tomando de más
y estás tolerando todo.
Lastimás tu corazón
porque ella te ha abandonado.
Quedaste mordiendo el aire,
solo y sin dolor.
Cuánto tiempo más vas a estar
escavizado así,
refugiado en tu soledad?
con tu tortura de TV,
siempre así.
La mujercita que amas,
esa suave flor judoka,
la va de maga zulú
y combina tus venenos
haciéndose la ingeniosa,
odiosa siempre fiel.
Cuánto tiempo más vas a estar
esclavizado así,
refugiado en tu soledad?
Estás hundido a fondo,
a fondo...
Mientras la vida se va...
Ay! Mientras la vida pasa
sin darte cuenta, ahí estás
con tu cara de colgado.
Tu ángel guardián es, de todos,
el más tonto que hay.
Cuánto tiempo más vas a estar
escavizado así,
refugiado en tu soledad?
Con tu tortura de TV,
siempre así.
Tenés la mejor mano
para sellar tus labios...






(Así también te ves MUY bien) ...al angelito tarado.

01 octubre 2008

Nací destinada a la tontera.

Alt end (The Cure)
Sí, es un grande, brillante y hermoso mundo
solo al otro lado de la puerta
seis billones de rostros hermosos,
pero que ya he visto antes...
Esto no se trata de pasar por encima de ti
no es cuestión de si está correcto o equivocado
es sólo que esto está terminado y hecho para mí,
ya está acabado e ido.
Y no quiero dar más vueltas - no quiero empezar de nuevo
no quiero dar más vueltas - quiero que esto sea el fin
quiero que esto sea el fin - no quiero empezar de nuevo
quiero que esto sea lo último que hacemos
para mí y para ti...
Y para todos mis sueños hechos realidad.
Sí, sé que debería importarme si vienes conmigo
y debería importarme si te vas
realmente debería importarme tu amor o tu odio por mí
sí, debería importarme….Pero no
no se trata de rendirse en ti
no se trata de hacer o morir
es sólo que esto ya está terminado y fuera para mí
ya no hay mas espacio en mi interior.
No quiero correr más - no quiero empezar de nuevo
no quiero correr más - quiero que esto sea el fin
quiero que esto sea el fin - no quiero empezar otra vez
quiero que esto sea lo último que hacemos
para ti y para mí...
Y para todos mis sueños hechos realidad.
Sí, hay un grande, brillante y hermoso mundo allá afuera
solo al otro lado de esta puerta
seis billones de hermosos rostros esperando
Pero ya los he visto todos antes…
Por primera vez no se trata de vos.